Arturo Trejo Villafuerte* | todotexcoco.com

Sin ninguna credibilidad


Tenemos libertad de tránsito pero hay retenes, libertad de expresión pero desaparecen a periodistas o a quienes denuncian desde cualquier trinchera las corruptelas y los desatinos de los poderosos.

Sin ninguna credibilidad
Enero 08, 2015 17:28 hrs.
Gobierno ›
Arturo Trejo Villafuerte* › todotexcoco.com

UNO. No se puede tener todo y siempre. Si pensamos en términos de suerte, nuestro país la tiene, porque a pesar del saqueo inclemente que se ha sucedido desde la conquista española, sigue en pie y se mantiene unido. Más de un país en una crisis como la que padecemos desde hace treinta años ya se hubiera dividido, fragmentado, como fue el caso de Serbia, Checoslovaquia, la URSS y varias repúblicas africanas.

No es fácil sostener a un país y ahora el que puede decirlo con todas sus letras es el que dice que nos gobierna, porque fue a entregar malas cuentas al presidente más poderoso del mundo. Quisieron que no apareciera algo que es contundente y que el sistema político ha creado con mucha eficacia: la falta irrestricta a los Derechos Humanos.

El gobierno mexicano ya tiene casi 30 años echándole la culpa al crimen organizado, a las mafias, a los narcos, de hacer con los ciudadanos lo que quieran, pero el principal infractor es el mismo Estado, quien se afana y se ufana por pasar por encima de todos nosotros de manera contundente, sin respetar los más mínimos preceptos que se proclaman en nuestra Carta Magna. ¿O no es una gran falta de respeto y a la dignidad de todos los trabajadores recibir un salario mínimo como el que se nos ofrece? Tenemos libertad de tránsito pero hay retenes, libertad de expresión pero desaparecen a periodistas o a quienes denuncian desde cualquier trinchera las corruptelas y los desatinos de los poderosos.

DOS. A partir del Siglo XVIII, hubo una efervescencia en la economía y en el pensamiento -no está de más decir que es una relación dialéctica- y de ahí comenzó a surgir un pensamiento burgués que desafiaba a los cánones monárquicos: el liberalismo, el cual se extendió y dio muchos frutos preciados de donde saldrían los pensadores liberales, los libre pensadores, los libertinos -Sade es la cúspide de ellos, sobre todo por sus escritos- y quienes criticaron los excesos de cualquier índole. A ese tipo de sujetos perteneció Honorate Gabriel Riquetti, conde de Mirabeau, quien desde la prisión -al igual que Sade-, escribió una obra de gran calado y que inmediatamente le ganó la animadversión eclesiástica y los mojigatos de esa época: Erotica Biblion. La pornografía en la Biblia y en la antigüedad, muchos de cuyos ejemplares fueron quemados o destruidos en plazas públicas. Pero aquí, lo que nos interesa de él es el pensamiento profundo que señala los males de este mundo y el por qué de las cosas (citamos): “Kadhesch. El poder de las leyes depende casi exclusivamente de su sabiduría, y la voluntad política saca todo su valor de la razón que la ha dictado. Por eso Platón considera como precaución muy importante colocar siempre a la cabeza de los edictos un preámbulo razonado que revele la justicia de aquéllos y su utilidad al mismo tiempo.

“En efecto, la primera ley es respetar las leyes. El rigor de los castigos no es sino un vano y culpable recurso, imaginado por espíritus mezquinos y corazones malvados, para sustituir con el terror el respeto que no pueden obtener. De modo que es una regla universal, y no desmentida por la más vasta experiencia, que los suplicios no son en parte alguna tan frecuentes como en los países donde son más terribles; de suerte que la crueldad de las penas revela infaliblemente la multitud de los infractores y que castigándolo todo con la misma severidad, impúlsase a los culpables, que las más de las veces son gente débil, a cometer crímenes para escapar al castigo de sus faltas.

“El gobierno no siempre es dueño de la ley, sino que es su garantía. ¡Cuántos medios no tiene para hacerla amar! El talento de reinar no es, pues, difícil de adquirir, pues sólo consiste en lo referido. Parece que oigo objetar que es más fácil hacer temblar al mundo entero teniendo la fuerza en la mano; es cierto, pero también es entonces muy difícil conquistar los corazones, pues el pueblo ya ha aprendido hace tiempo a tener muy en cuenta a sus jefes el mal que le hacen y a adorarles cuando no es por ellos odiado.

“Sea como quiera, un imbécil obedecido puede, como cualquier otro, castigar los crímenes; sólo el verdadero hombre de Estado sabe prevenirlos. Procura extender su imperio más sobre las voluntades que sobre las acciones. Si pudiera obtener que todo el mundo hiciera bien, ¿qué le faltaría? El mayor éxito de su labor sería permanecer con los brazos cruzados.

“Es, pues un gran error jactarse y abusar del poder; el colmo del arte es saberlo disfrazar (pues todo poder es desagradable para el hombre), y sobre todo, no sólo saber emplear a los hombres tales cuales son, sino lograr hacer de ellos lo que importe que sean. Esto es muy factible, pues los hombres son a la larga lo que quiere hacerlos el gobierno: guerreros, ciudadanos, esclavos, todo lo modela a su gusto. Cuando oigo exclamar a un hombre de Estado: 'Desprecio esta nación', me encojo de hombros y digo: 'Y yo te desprecio a ti por no haberla hecho estimable'.” Hasta aquí la cita llena de sabiduría del conde de Mirabeau, a quienes nuestros políticos, si es que saben leer, obviamente nunca han leído.

TRES. Nuestros políticos viven a espaldas de nuestra realidad, de la Nación, del pueblo, para ellos no hay pobreza sino vacas gordas, negocios, mansiones, buenos carros, y entonces cuando la gente protesta se muestran sorprendidos porque su modo de pensar se encuentra maniatado por la ganancia, por el viejo dios Mammon que domina al mundo desde antes de que hubiera monoteísmo.

Y entonces para ellos que no saben lo que es un salario mínimo, lo encuentran bien, como lo expresó un funcionario de primer nivel de FeCal: con cinco mil pesos se puede vivir bien, tener un auto y pagar la escuela de los niños. Tonto como un cordero.

CUATRO. Así las cosas, con el divorcio existente entre lo que dice y hace el gobierno y el propio divorcio entre ellos y nosotros, que no les creemos nada, crece la zanja que ellos cavaron durante más de 30 años y que esperan que eso no separe, pero como dijo un ex-presidente: “Vamos en el mismo barco”. El pueblo se hunde pero el gobierno de EPN ya está en el fondo y por sus actos lo vemos: no hay crecimiento, no hay empleos, no hay inversión, pero sí sube la gasolina, siguen los impuestos a la alta y los precios de los productos básicos están en el cielo. Ver para creer.

CINCO. Descanse en paz Julio Scherer García, gran maestro y gran periodista.


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* Profesor investigador de la Universidad Autónoma Chapingo y miembro del IISEHMER de la misma institución. Sus más recientes títulos publicados son: Árbol afuera (poemas, antología, Ed. Cofradía de Coyotes, México, 2013. 124 pp.), Amar es perder la piel (Ed. Molino de Letras-UACH, México, 2013. 194 pp.), Lámpara sin luz (novela, Fondo Editorial Mexiquense, México, 2013. 267 pp.), Árbol afuera (poemas, antología, Cofradía de Coyotes, México, 2013. 108 pp), Abrevadero de Dinosaurios (antología de minicuentos, Ed. Cofradía de Coyotes, México, 2014. 110 pp.) y Cartas marcadas (antología, Ed. Cofradía de Coyotes, México, 2014. 112 pp).

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