La Hoguera

Perdió Pablo, pero también el grupo de Arturo Herrera

Emmanuel Ameth

Perdió Pablo, pero también el grupo de Arturo Herrera

Política

Octubre 24, 2020 15:58 hrs.
Política Estados › México Hidalgo
Emmanuel Ameth › Emmanuel Ameth Noticias

Contra todos los pronósticos que había previo a la pandemia, Morena no aplastó y se quedó como segunda fuerza electoral en la entidad. Las razones fueron muchas, pero la que más pesó fueron las luchas intestinas entre los grupos que se sentían dueños de Morena en Hidalgo.

La unidad era importante porque del otro lado se iba a combatir contra un experto en mapacherías, ante lo cual, sólo la organización y el voto masivo serían suficientes para vacunarse ante tal situación.

Los primeros en traicionar fueron el Grupo Universidad. Ellos, molestos por las investigaciones realizadas al jefe de su clan Gerardo Sosa Castelán por parte de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), alegaron una persecución política más que legal. Los 151 MDD congelados a la UAEH podrían haber dado esa impresión, toda vez que son cuentas a nombre de la institución que invirtieron en banca de segundo piso y de la cual, la parte acusadora, no ha podido extinguir el dominio porque no ha cargado con el peso de la prueba.


Pero no fue así. La investigación por 58 millones de pesos desviados mediante empresas fantasma ligados a Sosa Castelán evidencia que sí hubo desvíos; tal vez no existía problema en la suerte principal, pero dicha investigación llevó a hallar aquellas cuentas donde sí hubo ilícitos.

Con la venia de Ramírez Cuéllar, Alejandro Olvera Mota, representante ante el Instituto Estatal Electoral (IEEH), se fraguaron omisiones que le costaron al partido ser la segunda fuerza con 107 mil 416 votos además de los 85 mil 786 en candidatura común. Estos 193 mil 202 votos pudieron ser 338 mil 238 de haberse concretado la Coalición con sus aliados electorales en tiempo y forma. No es poca cosa, pues con ello hoy se hablarían de 38 victorias en ayuntamientos y de ser la primera fuerza electoral, más de 70 mil votos por encima del PRI.

A Sosa Castelán le importan más las 2 victorias obtenidas en Tepeapulco y Tulancingo que las 10 derrotas propinadas al resto de allegados que impulsó… y una de ellas aún está en veremos. No le importó dispararse al pie con tal de consolidar su venganza, lo que le costará la expulsión de su grupo, uno que compitiendo sin Morena ha ganado si apenas alguna regiduría.

Pero no fue el único grupo en Morena que se equivocó.

Entre los operadores del desastre, si bien existieron varios que lo hicieron con conocimiento de causa, hubo quienes favorecieron el Sistema de manera involuntaria y uno de ellos fue el del titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), del cual depende la UIF por cierto, Arturo Herrera.

Era el 27 de agosto pasado cuando el Congreso del Estado se vio obligado a sesionar en periodo extraordinario para emitir el acuerdo para la convocatoria extraordinaria y el nombramiento de 2 consejeros honoríficos de la Comisión de Búsqueda de Personas del Estado de Hidalgo.

La razón, que Pablo Vargas González renunció a su responsabilidad como consejero honorífico apenas 7 meses después de haber sido designado.

Vargas buscaba un espacio para poder hacerse visible. Antes había fracasado en su intento de formar parte del Comité de Participación Ciudadana del Sistema Estatal Anticorrupción de Hidalgo. Misma suerte corrió en el Instituto de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales de Hidalgo (ITAIH).

Cuando al fin se integró como consejero del Comité de Búsqueda de Personas Desaparecidas, nadie habría esperado su renuncia temprana, pero ello deja dos conclusiones: la primera, que él mismo no se imaginaba como candidato a la alcaldía capitalina y la segunda, que era más “visible” y por lo tanto más importante para él ser alcalde que cumplir con la responsabilidad que él mismo había pedido y por la que había luchado.

La tentación fue mucha. El 18 de febrero que renunció formalmente a ser consejero del Comité de Búsqueda de Desaparición de Personas, tan sólo siete meses después de haber sido designado, en términos efectivos el 48.9% de las preferencias estaban con Morena según Consulta Mitofsky; para Massive Caller la preferencia efectiva era del 49.5%, señalando además, que ambas encuestadoras son antiobradoristas, favoreciendo Mitofsky al PRI y Massive Caller al PAN, es decir, que la distancia era aún mayor.

Pero la designación dada la influencia del grupo de Arturo Herrera no salió como esperaban. No hubo operación cicatriz con el resto de aspirantes ni se tomaron consejos ni la ayuda de los operadores experimentados. El resultado, un 33% de votos, al menos 16 puntos menos de los que se preveían a principios de año, pasando de una ventaja de 26, a una derrota por 3. Increíble.

El único cargo de los últimos tiempos que había competido y que había ganado, lo tiró para una candidatura que aunque parecía segura, se encargó de dilapidar.

Dudo que la ciudadanía le haya cobrado factura por abandonar el Comité de Búsqueda de Desaparición de Personas, pero los azares del destino sí que le trajeron un karma inmediato.

Atizos

La derrota de Pablo Vargas, que aún no ha podido digerir, tiene mayores consecuencias de las que se pueden imaginar. El contar con una minoría de gobiernos en los ayuntamientos dificulta ya de por sí la alternancia en el gobierno de Hidalgo aunque tiene remedio: purgando traidores, reconociendo su necesidad de formar alianzas y dejando de lado la soberbia, simples acciones que no deberían estarse recordando, todavía son capaces de ganar.

Caería en un segundo error Morena sin embargo, si quiere repetir la fórmula que le trajo una derrota en Pachuca y ella se personifica en la candidatura de Arturo Herrera, siendo todavía peor si ni siquiera la encabeza él, sino alguno de los cercanos que conforman su grupo.

Porque gobierno del Estado, que también operó en Morena para la designación en Pachuca, se encuentra sumamente contento con el grupo de Herrera: sigue apoyando su Fundación y hasta les dio el Concejo Municipal de Pachuca. Pero ese apoyo no lo entregó por los personajes destacados que lo integran -que los hay y los reconozco-, sino porque como pasó en Pachuca, mientras impulsen a candidatos que sean capaces de perder ventajas de 2 dígitos en comicios, ellos seguirán contentos si en las diputaciones federales se impulsa a Gutiérrez Mejía -que no pudo hacerse de una senaduría- así como a la gubernatura al otro Herrera Gutiérrez.

La próxima vez sin embargo, si los referidos son capaces de sumar al resto de morenistas, incluso siendo ellos los candidatos tendrán oportunidades de ganar, pero tienen la difícil misión de hacer a un lado la soberbia y comenzar a anteponer el bien común y el interés colectivo.

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