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Guelaguetza 2020, la magia oaxaqueña

Sócrates A. Campos Lemus

Guelaguetza 2020, la magia oaxaqueña

Periodismo

Julio 07, 2020 18:28 hrs.
Periodismo Nacional › México Ciudad de México
Sócrates A. Campos Lemus › guerrerohabla.com

GUELAGUETZA 2020, SE TRASMITIRÁ POR LA SEÑAL DE LA CORPORACIÒN OAXAQUEÑA DE RADIO Y TELEVISIÓN.

PUES TENDREMOS GUELAGUETZA, COMO SIEMPRE, LOS OAXAQUEÑOS TIENEN UNA ENORME CAPACIDAD DE IMAGINACIÓN, PUEBLO MÁGICO LLENO DE COLORES Y DE ALEGRÍA Y SI BIEN NO SE PODRÁ REALIZAR COMO SIEMPRE EN EL FAMOSO Y TRADICIONAL CERRO, DOMINANDO LA CIUDAD DE OAXACA, TENDREMOS LOS MEXICANOS LA GUELAGUETZA POR MEDIO DE LA TRASMISIÓN DE RADIO Y TELEVISIÓN.

’TRENZANDO MAGIA’, OBRA DE LA ARTISTA OAXAQUEÑA Montserrat Ahelí Steck Ortiz ES EL CARTEL DE LA IMAGEN OFICIAL DE ESTA FIESTA TRADICIONAL, que se realiza la segunda y tercera semana de julio como un gozo de la gente para dar lo que recibieron de las cosechas a los demás, dar para recibir el gran cariño del país y del mundo es la razón del vivir de la Guelaguetza.

Y bueno, la realidad es que los mexicanos somos taqueros, este plato tiene su origen en el mismo maíz, recordando que el MAÍZ EN MÉXICO ES SEMILLA, ALIMENTO, PLATO, CUCHARA, TACO Y POR SUPUESTO, PAZ SOCIAL. SIN MAÍZ NO HAY PAÍS, ES LA BASE DE TODO EN MÉXICO.

Así, cuando recorremos la gran gastronomía nacional podremos entender que todos los guisos se pueden comer en tacos, que los de chicharrón en salsa verde o rojo, solo con aguacate y chile, los simples y ricos tacos salidos de comal y rociados con sal, los que forman las tortillas y tostadas y los muchos gustos en el campo del comer. Los mexicanos siempre pensamos en comida y a lo mejor es que siempre hemos tenido pavor el hambre que queda como recuerdo de muchas vidas o de lo que vemos sucede a nuestro alrededor con muchas gentes que no tienen para comer.

Tacos de barbacoa de borrego o de chivo, de cabeza de ojo, trompa o cachete, de carnitas con iguales gustos, incluyendo la nana y los clásicos de tripa gorda o delgada, los machitos, los tacos de huevo en salsa o de huevo con papas y chorizo, los de moronga o de hígado encebollado, los de bistec o de costilla, los de trompo o los árabes, los tacos de chilaquiles o los de tamal, los tradicionales de arroz con huevo duro, los de salsa roja, verde o de chiles encurtidos o verdes, los que tienen pápalo quelite o aquellos que con simplemente verlos se hace agua la boca, como los que se van comiendo salidos de las canastas con esas ricas salsas y chiles, los tacos sudados de frijol, chicharrón prensado, de papa, de verde, en fin, cuando pensamos en el maíz tenemos que pensar en que todo está relacionado con los tiempos de la siembra y la cosecha de las milpas, en ellas tenemos también frijoles, calabazas, quelites, habas, tomates, tomatillos, chiles y esto es lo que sería una dieta básica en cada casa del país con esas raíces indígenas donde además tenemos pulque o mezcal o aguardiente o aguas de chilacayote y en esa magia del maíz tenemos los de colores que se están rescatando en Oaxaca, con esos colores increíbles que dan paso a la magia y la alegría.

En verdad que somos muy taqueros, hace varios días, antes de la pandemia, nos reuníamos a comer de vez en vez con Juan Bustillos y en un restaurante de Polanco, de esos curiosos, donde los jóvenes se reúnen para más que saborear platicar sus cosas, lo que en verdad es una delicia es el cómo comemos nosotros, los viejillos que estamos también en esas mesas, tomando una cerveza y pidiendo tacos de pescado y solicitando chiles especiales de habanero, cuya receta la ha proporcionado uno de los amigos más queridos de Juan y entre taco y taco vamos comentado lo que sucede o ha sucedido en el país, y sobre todo, la magia de los amigos en esa comunicación que llega del buen sabor y del buen comer, tacos y cerveza, nada sofisticado como lo hacen en muchos sitios o lo acostumbran muchos mexicanos, no, tacos simples, donde el sabor es claro y se sabe que se consume y se conoce de lo que se comenta y habla, y bueno, muchas veces en el encierro de la pandemia efectivamente vamos extrañando muchas cosas, porque podremos hacer los tacos en la casa, pero algo les falta y no saben igual a pesar de que cuentan con el sazón del cariño y del amor familiar.

Siempre que tenemos la oportunidad de andar por los pueblos y llegamos a algunos puntos de la misma ciudad, por ejemplo, en el Pochote de la Reforma que es un mercado de gente de pueblo que venden sus cosas y también hacen empanadas de amarillo o de verde, de chicharrón o de simples verduras y caldo de gallina, los fines de semana gozamos esos momentos con la familia, hoy no operan por las restricciones de la pandemia y a lo mejor está bien que esto suceda, porque cuando nos falta algo y lo recordamos, más lo queremos y apreciamos, así pues extrañamos muchas cosas, pero nos alegramos de que cuando menos vemos más a los que queremos y tenemos más tiempo para pensar en los que se han ido o los que no están con nosotros y en el extrañar está el nivel de afectos y querencias y así pues, en este tiempo de encerrarnos salen los recursos y los gustos de todo aun de las voces y de las charlas y las risotadas o los buenos tragos de salud con mezcal de todos los magueyes que se conocen en esta tierra mágica. Así que, salud y gocemos desde la televisión los bailes y los colores, las alegrías de la Guelaguetza, acompañando de tortillas de maíz para entender al país y tomando traguitos de mezcal, para todo mal y para todo bien.



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