Robustos en la fe, en el amor y en la paciencia



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Robustos en la fe, en el amor y en la paciencia

Religión

Noviembre 12, 2018 22:41 hrs.
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’ Somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer ’
Martes 13 de noviembre 2018

Memoria de Santa Francisca Javier Cabrini, virgen

Primera lectura
Ti 2, 1-8. 11-14
Querido hermano: Enseña lo que está de acuerdo con la sana doctrina: que los ancianos sean sobrios, respetables, sensatos, bien cimentados en la fe, en el amor y la paciencia.

Que las ancianas, así mismo, sean respetables en su comportamiento, que se abstengan de murmurar y de tomar mucho vino; que, con su buen ejemplo, enseñen a las jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser sensatas, castas, sobrias, a cuidar bien de su hogar, a ser bondadosas y obedientes a sus maridos, para que nadie pueda hablar mal del Evangelio.

Exhorta igualmente a los jóvenes a ser sensatos en todo y dales tú mismo buen ejemplo. Cuando enseñes, hazlo con autenticidad y dignidad, con un lenguaje sano e irreprochable, para que los adversarios tengan que retirarse, al no poder decir nada malo de nosotros.

Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvar a todos los hombres y nos ha enseñado a renunciar a la vida sin religión y a los deseos mundanos, para que vivamos, ya desde ahora, de una manera sobria, justa y fiel a Dios, en espera de la gloriosa venida del gran Dios y salvador, Cristo Jesús, nuestra esperanza. El se entregó por nosotros para redimirnos de todo pecado y purificarnos, a fin de convertirnos en pueblo suyo, fervorosamente entregado a practicar el bien.

Salmo Responsorial
Salmo 36, 3-4. 18 y 23. 27 y 29
R. (39a) Dios es nuestro Salvador.
Pon tu esperanza en Dios, practica el bien
y vivirás tranquilo en esta tierra.
Busca en él tu alegría
y te dará el Señor cuanto deseas.
R. Dios es nuestro Salvador.
Cuida el Señor la vida de los buenos
y su herencia perdura;
porque aprueba el camino de los justos
y asegura el Señor todos sus pasos.
R. Dios es nuestro Salvador.
Apártate del mal, practica el bien
y tendrás una casa eternamente;
porque los justos heredarán la tierra
y la habitarán para siempre.
R. Dios es nuestro Salvador.

Aclamación antes del Evangelio
Jn 14, 23
R. Aleluya, aleluya.
El que me ama cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará
y haremos en él nuestra morada, dice el Señor.
R. Aleluya.

Evangelio
Lc 17, 7-10
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles: "¿Quién de ustedes, si tiene un siervo que labra la tierra o pastorea los rebaños, le dice cuando éste regresa del campo: ’Entra enseguida y ponte a comer’? ¿No le dirá más bien: ’Prepárame de comer y disponte a servirme, para que yo coma y beba; después comerás y beberás tú?’ ¿Tendrá acaso que mostrarse agradecido con el siervo, porque éste cumplió con su obligación?

Así también ustedes, cuando hayan cumplido todo lo que se les mandó, digan: ’No somos más que siervos; sólo hemos hecho lo que teníamos que hacer’ ".

Reflexión del Evangelio de hoy
ROBUSTOS EN LA FE, EN EL AMOR Y EN LA PACIENCIA
San Pablo da consejos a Tito en esta carta sobre la sana doctrina, y las actitudes que la acompañan desde la coherencia. En ella le pide que enseñe a los ancianos para que sean robustos en la fe, en el amor y en la paciencia.

Porque la fe puede ser fácil de perder si no se alimenta de la sana doctrina, la que Jesús predicó, y nos dio como salvación. Y la fe por otra parte requiere ser compartida y mostrada con gestos claros de amor. Una fe sin caridad es una fe vacía, sin contenido. Pero para mostrar nuestra fe, que necesita del amor, se requiere de la paciencia. Una virtud escasa en este tiempo donde la inmediatez se ha vuelto una exigencia: ’Si todo no nos es dado ahora mismo, entonces carece de sentido’. Haciendo así de la espera una cuestión irrealizable.

¿La paciencia es una virtud perdida? Puede serlo si sólo miramos a nuestras necesidades personales como la única forma de relación. La paciencia se pierde si no sé esperar el tiempo de mi hermano, a su acontecimiento, a su presencia.

Una fe robusta, impregnada de gestos de amor, destierra todo tipo de odio, actitudes chismosas y todo tipo de vicios. No tiene por qué estar referido sólo a las ancianas, como lo refiere San Pablo, en el contexto de esta carta.

Una buena enseñanza para la juventud es la búsqueda de ideas justas, presentando modelos de hombres y mujeres donde la justicia sea una causa primera por la que luchar.

El Evangelio termina con esta frase: ’hemos hecho lo que teníamos que hacer’. Es el momento del tiempo cumplido, de la promesa compartida, de la esperanza que no acaba. La conciencia nos puede pedir cuentas cuando nos alejamos de la fe, cuando nos alejamos del amor, y cuando perdemos la paciencia. Son tres virtudes que se acompañan mutuamente en el seguimiento a Jesús de Nazaret.
Fr. Alexis González de León O.P.
Convento de San Pablo y San Gregorio (Valladolid)

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