EL MÉDICO MÁS IMPORTANTE NO ES EL ESPECIALISTA, SINO EL FAMILIAR (Parte III)


El Médico Familiar conoce más a fondo a sus pacientes

| Diego Alcalá Ponce | Desde Club Primera Plana
EL MÉDICO MÁS IMPORTANTE NO ES EL ESPECIALISTA, SINO EL FAMILIAR (Parte III)

Salud

Octubre 02, 2018 00:14 hrs.
Salud Nacional › México Ciudad de México
Diego Alcalá Ponce › Club Primera Plana

El propósito de este trabajo periodístico, amable lector, tal como ya lo hemos señalado, es que usted esté consciente y pendiente, sobre todo, de su propia salud y la de su familia. Desde luego que no somos médico ni especialista en área alguna de la medicina o de la alimentación, sino solamente observadores del comportamiento humano ante la vida y la relación entre semejantes. Pero más que la observación, es la preocupación por el lento desarrollo de la sociedad en cuanto a su propio bienestar se refiere. Y siendo la salud el primer objetivo del hombre, es lamentable que todavía no se haya comprendido como prioridad.
Antes, por ignorancia, más que por pobreza, el ser humano se ’alimentaba’ solo con lo que tenía a su alcance y lo preparaba según la costumbre, puesto que poco o casi nada sabía sobre el contenido alimenticio de lo que consumía para saciar el hambre. Sin embargo, ahora que supuestamente, sabemos y conocemos un poco más sobre los alimentos, seguimos alimentándonos como siempre y nada parece hacernos cambiar. La diferencia entre una época y otra, es que las pasadas generaciones consumían alimentos casi cien por ciento naturales y nutritivos, pero a partir de la mitad del siglo pasado y hasta el actual, los alimentos ya no son tan naturales y mucho menos nutritivos. Lamentablemente, ahora todos los alimentos son cultivados y elaborados a base de insecticidas, pesticidas y químicos-amén de los transgénicos-lo que los convierte, irremediablemente, en ’productos chatarra’. Desde luego que los resultados negativos están a la vista y las enfermedades, a consecuencias de la mala alimentación van en aumento y con terribles consecuencias. El doctor Rubén Argüero continúa respondiendo así a El Imparcial:
6 ---¿Cuál es la cardiopatía más común y frecuente? ¿Cuáles son las principales causas, y a qué edad en promedio de la población se presenta?
--- En el niño la más frecuente es la persistencia del conducto arterioso y comunicación interauricular, pero en términos generales, en el sujeto en edad intermedia, la cardiopatía más frecuente es la mitral. Pero también es cierto que entre los 20, 30 y 40 años se diagnostica comunicación interauricular que no había sido diagnosticada en la infancia, porque es cuando comienzan a aparecer las repercusiones sobre el territorio vascular pulmonar. Sabemos que los enfermos del corazón van muy pegado a la patología del pulmón, porque los dos comparten circulación y caja torácica y comparten también la relación fisiológica, por eso tiende a llamarse bloque cardiopulmonar. Las enfermedades del pulmón pueden afectar al corazón y las del corazón al pulmón. Entonces, sí tiene que ver la presencia de la cardiopatía o el diagnóstico de la comunicación interauricular entre los 20 y los 30 años que en la etapa de la infancia no se había diagnosticado.
Ahora, cuál es la edad más frecuente para que aparezca o se haga aparente la hipertensión arterial, pues de los 30, los 40 y los 50 años en adelante. Y así mismo, de los 30 en adelante, ahora es más frecuente la cardiopatía isquémica. La enfermedad coronaria aparece exactamente en la edad productiva del hombre. En la edad en que se es más productivo, en la edad en que requiere más su presencia en el núcleo social y familiar o empresarial. Es cuando el hombre se descuida y empieza a fumar, a tomar, a desvelarse; a comer en exceso y casi se siente inmortal. Se olvida de ir al médico para una revisión periódica.
7 – ¿Es posible, en base a un análisis sanguíneo integral, así como un ADN, detectar enfermedades congénitas del corazón y con ello evitar, dentro de lo posible, futuras complicaciones a temprana o mediana edad de las personas?
--- Bueno, lo que sí es posible, es que, en base a un análisis sanguíneo, se puede determinar si el paciente es portador de una dislipidemia, y por lípidos elevados se puede diagnosticar, casi desde recién nacido, la dislipidemia y la trigliceridemia infantil, y con ellos se evitan muchas complicaciones; pero también es cierto que con análisis de sangre se puede saber si es diabético o no y en un momento dado estar en posibilidades de prevenir o evitar futuras complicaciones de un sujeto portador de una alteración bioquímica.
Agregado médico. – Las manifestaciones más comunes de la dislipidemia son el hipercolesterolemia, más conocida como colesterol alto y la hipertrigleceridemia, igualmente conocido por triglicéridos altos. La dislipidemia es una de las enfermedades que, junto al tabaquismo y la hipertensión, representa uno de los riesgos más elevados de padecer enfermedades cardiovasculares. Existen ciertos tipos de dislipidemia cuyo origen puede ser hereditario, aunque buena parte de las causas se asocian con el comportamiento, como ciertos hábitos poco adecuados y alimentación deficiente. El sedentarismo, los alimentos ricos en grasas o el tabaquismo, por ejemplo, son factores de riesgo importantes para desarrollar la enfermedad. Asimismo, pueden aparecer enfermedades como la diabetes y la obesidad, que son ahora el flagelo de la moderna sociedad.
El colesterol c-LDL, conocido como ’colesterol malo’, es el encargado de transportar la mayor parte de los lípidos por el torrente sanguíneo y distribuirlos a los tejidos. Cuando la circulación es excesiva, se acumula en los vasos sanguíneos con la consecuente formación de placas ateroscleróticas que impiden el flujo normal de sangre hacia los tejidos. El ’colesterol bueno’ c-HDL es el encargado de atrapar el colesterol c-LDL que circula por la sangre y transportarlo hacia el hígado, protegiendo al organismo de sus consecuencias dañinas. De ahí que para evitar la arterosclerosis se necesita mantener una proporción alta de c-HDL y baja de c-LDL. La dislipidemia es una enfermedad asintomática, es decir, que no presenta síntomas o señales de advertencia, se sabe de ella, cuando desafortunadamente se encuentra ya muy avanzada, y lo que aparece después son los síntomas o malestares derivados de las complicaciones. Entre los más graves destacan los infartos cerebrales, la pancreatitis aguda y las enfermedades coronarias.
Por eso tenga presente, amable lector, que siempre es, y será mejor, ir al mercado que a la farmacia…o al hospital…Continuará…
diegoalcalponce@hotmail.com

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